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martes, 15 de abril de 2014

Este jueves, un relato: Mara Laira



 
 
Una mujer joven, quizá de algunos 25 años, estaba sentada en una banca dentro de una estación de autobuses, esperando su turno de abordar, el destino la llevaría a Hurlingham; donde amigos y su padrino Demiurgo la esperaban en una fiesta de cumpleaños.



Mara Laira se encontraba impaciente, pues no quería retrasarse más de la cuenta. Se dirige al empleado de la taquilla, y le pregunta si demorará más el autobús. El señor le contesta malhumorado que ya le ha contestado la misma pregunta varias veces, cada diez minutos para ser exactos, y que se está cansando de responder. Mara Laira mirándolo extrañada, le dice que es la primera vez que ella se lo pregunta, incluso había estado un rato sentada esperando. Mara vuelve a sentarse, y ve que su maleta ha desaparecido.



Se dirige de nuevo al señor malhumorado y éste le contesta que no sabe. Mara Laira vuelve a su lugar y ve la maleta color beige pero en el lado opuesto de la banca.



Mara no es ese tipo de mujer imaginativa ni se deja llevar por temores ni excesos de ansiedad, es una chica con la cabeza bien puesta, y todo esto la está poniendo a prueba. Inesperadas circunstancias atacarán su sentido de la realidad y una cadena de pesadillas pondrá su lucidez en entre dicho. Se preguntará, si se está volviendo loca.



Vuelve a desaparecer su veliz, pero intenta justificarlo pensando que alguien tiene uno idéntico al suyo. Pero un empleado le dice que ella lo ha entregado y sacado varias veces, comportándose de manera extraña.



Sorprendida e inquieta se dirige al sanitario y la mujer de limpieza que se encontraba dentro le pregunta si ya se siente bien.



¿Sentirme bien? ¿Por qué lo pregunta?



Porque hace rato que me ha me comentado que se sentía mal— le dijo un tanto extrañada la mujer.



Pero si es la primera vez que entro—le responde contrariada Mara.



Mara Laira no se explica qué está pasando en ese lugar, una persona se llevó su veliz, otra no deja de preguntar sobre el retraso del autobús y ahora ella le dice que ya había entrado al tocador antes. Mara se desespera y piensa que lo único que le falta es dormir y eso la tranquilizará... abre el lavabo, y decide mojar su rostro con algunas gotas de agua. Cuando mira su rostro en el espejo y acicala sus cabellos, se ve a ella misma sentada en la banca esperando su autobús, cierra los ojos y después desaparece.



Mara preocupada vuelve a sentarse y le pregunta a otros pasajeros que esperaban si habían visto a una mujer parecida a ella. Nadie sabe responderle.



Mara Laira piensa que quizá se está enfermando y que son sólo imaginaciones y que tiene que llegar sin atraso a la fiesta de cumpleaños.



Un joven simpático y sociable se sienta en la misma banca que Mara, y éste le pregunta (por su aspecto) si se siente bien. Se presentan. Mara le dice su nombre, que es locutora y a veces trabaja de modelo, que pronto tendrá su fiesta de cumpleaños, que Demiurgo ha organizado. También le confiesa que se ha visto a ella misma, en esa banca, en la imagen del espejo, cuando estaba en el sanitario.



Tal vez, es sólo una mujer que se parece a ella, o una broma, o algo sin importancia, le comenta Byrnes. Mientras llega el autobús, Mara camina apresuradamente para abordarlo y se queda petrificada cuando se ve a ella misma dentro del autobús, en uno de los asientos delanteros. sufre un desmayo y pierde el autobús. El joven simpático la lleva a un hospital, pues cree que Mara ha perdido la razón... Mara le pide que llame a su padrino, a Demiurgo, que la espera en Hurlingham.



Byrnes trata de localizar a Demiurgo. En el lobby del salón donde estaban todos reunidos para la fiesta de cumpleaños de Mara, un encargado le avisa a Demiurgo que tiene una llamada telefónica de Mara Laira, que es muy importante. Demiurgo sonríe y le dice al encargado, que vaya broma, pero no contestará la llamada, pues su gran amiga Mara Laira estaba a unos metros de él, disfrutando de la fiesta y bailando alguna canción de Andrés Calamaro, en compañía de Mr. Dealy, Flin, Lao, Sindel, Yessy, Judith, Gaby y demás jueveros.



(Mara, asustada en el hospital, pensó sobre algo, algo extraño, pudo recordar sobre algo que oyó o quizá leyó hace tiempo, sobre diferentes planos de existencia, sobre dos mundos diferentes, ambos existen... cada uno tiene un duplicado en este mundo o en otro mundo... por capricho o por algún motivo inexplicable convergen, el duplicado llega a entrar en nuestro mundo y para sobrevivir tiene que reemplazar para poder existir... un Doppelganger... "el que camina a lado de nosotros").
 
 
 
 
Nota: Siento haberme excedido en el límite de palabras, pero realmente necesitaba extenderme para poder crear mi relato)
 


 
 
 
 Para más relatos de Mara Laira con nuestro amigo Demiurgo.
 
 
 

17 comentarios:

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Primero está justificado que hayas usado más palabras. Tu relato necesitaba más. Justamente es uno de mis planteos, algunos relatos necesitan más palabras.

Me gusta tu relato. Incluiste lo del cumpleaños, que es el sábado. Todavía no llegó y no se me ocurre que hacer para entonces.
Incluiste alguna de mis temáticas recurrentes.
Mencionas a los jueveros más cercanos a ella. O algunos, porque es muy popular. Es significativo que no menciones a Fido y Fiori, que tal vez habrían notado la diferencia.

Valaf dijo...

Imaginación a espuertas...bravo!!!!

A medida que leía iba imaginando a una anti-Mara Laira, una anti-fiesta de aniversario y en un anti-Hurlingham. Por supuesto con un anti-Demiurgo. Fascinante el asunto de los planos paralelos aplicado al relato.

Un beso

Yessy kan dijo...

¡Bravo! Me pareció estar frente al televisor viendo una escena de Twilight Zone.
Manipulaste muy bien a tus personajes. Y me quede también como tu final, me recordó que leí cierta vez sobre lo místico he inexplicable del Doppelganger.
Saludos

Neogéminis Mónica Frau dijo...

uuuuuuh...qué misterioso desenlace le has dado a la historia, atrapante y qué buena manera de incluirnos a todos en tu relato jeje
un abrazo

LuisBernardo Rodriguez dijo...

Muy intrigante, llevado al extremo. Me he enganchado con su lectura y mira la hora que es, vale la pena encontrarse con textos así y que si usan más palabras de las permitidas, está plenamente justificado. Esto no es un mero ejercicio literario, que se sujeta a reglas o imposiciones, esto es un relato que va en serio, felicitaciones.

Pepe dijo...

Me ha gustado tu ejercicio literario Azulia sobre Mara Laira y la existencia de la misma heroina llegada desde un Universo paralelo y convergiendo en este, dando lugar a una mayúscula confusión que ha dado lugar a un apasionante relato. Mi felicitación por ello..
En cuanto a la extensión del relato, ya he manifestado mi opinión al respecto. La excepción ha de confirmar la regla y esta no es una imposición sino algo que está desde siempre y a lo que, voluntariamente, nos adherimos cuando decidimos participar en los jueves literarios. Si es necesario, es disculpable, entendible y por tanto plenamente aceptado, lo cual no implica que se convierta en norma porque sería muy dificultoso leer a todos los compañeros con extensos relatos.
Un fuerte abrazo.

Carmen Andújar dijo...

Curiosa historia; pero hay cosas tan inexplicables que nunca se sabe; pero la pobre original tenía en su destino desaparecer, vaya broma.
Me ha gustado
Un abrazo

LAO Paunero dijo...

Casi con final abierto ha sido tu imaginativa historia. Además me sentí muy cómodo bailando por ahí. Un SALUDO ESPECIAL POR ESTAS FECHAS PASCUALES AZULIA.

G a b y* dijo...

Me ha encantado tu relato! Siento que hay textos que para ser eficaces y lograr expresar todo cuanto es necesario expresar, requieren de más palabras y no ajustarse a límite alguno. La cuestión es que fue interesante, con un toque de misterio... y yo incluida en el festejo junto a otras/os compañeros bloggeros!
Genial! Estoy de acuerdo que a veces ocurren cosas bastante extrañas por ahí, y tu lo has demostrado con tu narración.
Excelente!
Besos!
Gaby*

Loquita Diplomada dijo...

Buenisimo tu relato! Me fue atrapando y despertando mi curiosidad. El final muy interesante aunque inquietante, eso de tener un doble caminando a nuestro lado. En lo personal me encantan esas historias que hablan de mundos paralelos, donde dos realidades se superponen.
Un beso!

el oso dijo...

Un relato acorde a los mundos que el Demiurgo gusta de explorar. Con los condimentos justos de misterio y humanidad.
Besos

Judith dijo...

Hola!!
Ya me has dado miedito, y si hay mas de nosotros por ahí dando vueltas?? creo que me desmayaría igual que Mara!!
Muy buen relato!!
Besos

San dijo...

Intrigante historia, el final da para meditar en esos otros mundos paralelos. Mara Laira esta dando mucho juego en este jueves.
Con respecto a la extensión, opino como otros compañeros, puede ser una excepción pero no una costumbre, porque entonces leer y comentar a tantos amigos, se convierte en un trabajo pesado. Los textos más cortitos aligeran la lectura y las visitas, En esta propuesta han participado al rededor de treinta blogs ¿imaginas si todos superan las normas?.
Buen trabajo.
Un beso.

Auxi González dijo...

Inquietante a más no poder...

ibso dijo...

Es un relato muy imaginativo. Solamente decirte que me pareció algo raro los tiempos verbales que empleaste.
Saludos.
ibso

Susurros de Tinta dijo...

psssstttt en realidad la que se había colado en ese plano es la Mara del Hospital, jijijiji, pero no se lo digas a nadie, ahora a ver como lo hacemos para devolverla a su propio plano que la pobre no sabe ni donde está, mmmm, ve pensándolo y si necesitas ayuda ponte una gotita de agua en la frente y vengo enseguida!, miles de besossssssssssssssssss

SUEÑOS DE SINCERIDAD dijo...

Perdona por entrar tan tarde, pero te agradezco tu visita.
El relato me gusta mucho, he visto a una posible Mara Laira real leyendo relatos sobre ella, quien sabe si anoche se acostó leyendo como imaginabamos situaciones fantásticas o reales.
Un beso. y Gracias

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